Según publicaba el periódico asturiano El Comercio, a la conclusión de la manga de entrenamientos libres con la que se iniciaba la trigésimo cuarta edición de la Subida a Santo Emiliano y tras el retorno de los pilotos al parque de asistencia, el sierense José Ramón Fonseca sufría un paro cardiaco al que le prestaban rápidamente atención los servicios médicos de la prueba.
Tras los primeros cuidados en el propio parque de trabajo se trasladó al piloto al Hospital Valle del Nalón en el que los servicios médicos no pudieron hacer nada por salvar la vida de Fonseca, todo un apasionado al mundo del motor que estaba afrontando una prueba más del calendario regional.

El sierense llevaba toda la vida relacionado con el mundo de la competición y era el dueño del Restaurante Karting Pola en Siero, el cual gestiona ahora su hija, y por cuya pista de karting pasaron pilotos como Iván Modroño, Alberto Hevia, Sergio López Fombona o Iván Suárez.

