El galo Sebastien Ogier cada día que pasa se cuestiona más un eventual abandono del WRC, como él mismo ha revelado.
En declaraciones a la revista francesa AutoHebdo, el campeón del mundo hizo saber que un eventual abandono no depende de la conquista del título mundial en 2018. El piloto de M-Sport Ford reveló que «los reconocimientos son un momento importante en un rally, pero son también un momento aburrido y cada vez tengo más la sensación de no querer estar allí”.
Pero existe el otro lado que va a mantener la balanza más o menos equilibrada, puesto que “también hay días donde me emociono al volante, días en que reconozco ser un afortunado por poder estar allí y por ser quien soy», añadió.

Pero no deja de hablar en una época post-WRC: «No puedo olvidar que cuando deje de competir tendré que tener otros retos por delante porque tengo un alma competitiva y no me alegraría si después no hay nada que hacer que esté relacionado con en el deporte del automóvil o en otra ocupación”.
Su fichaje por Citroen ha sido muy comentado, especialmente después de la salida de Kris Meeke, que dejó la marca francesa con Mads Ostberg firmando un contrato de largo plazo. «No estoy en contra de mantener reuniones, hablar no cuesta nada. Me he encontrado con Pierre Budar (director deportivo de Citroen) recientemente y fue fácil hablar con él».

Para Sebastien Ogier el recorrido realizado por su compatriota Sebastien Loeb puede ser un ejemplo a seguir, ya que tras abandonar el WRC comenzaron los verdaderos desafíos: WTCC, Dakar y WRX. En ninguno de estos campeonatos el francés consiguió dominar, lo que debe haber aumentado bastante el nivel de los desafíos en juego.
