El lanzaroteño Toñín Suárez, junto a Ayoze Barrera en su Porsche 997 GT3 2017, son los claros favoritos a la victoria en el III Rally Villa de Teguise, evento que se disputará este viernes y sábado en la isla de Lanzarote y que es valedero para el Campeonato Insular.

Según el piloto “lo afrontamos con ganas esperando a ver qué tal sale la competencia, aunque somos conscientes de que no es mucha en cuanto a la lucha por la primera posición se refieres; en ese aspecto se puede decir que este año las cosas están descafeinadas”, lamentó.
Cuestionado si ante esa falta de competencia en la pelea por la primera posición su lucha era consigo mismo, buscando bajar sus cronos personales, explicó a Automovilismocanario.com que “no arriesgamos más de lo necesario porque nos vale para ganar. Lo que no queremos es asumir riesgos que nos puedan ocasionar alguna salida de carretera o algún golpe como el que tuvimos el año pasado, que nos frenó un poco”.
Se sinceró a la hora de explicar que esta temporada “estoy corriendo sin ganas; no tengo ninguna gana de correr este rally, lo mismo que esta temporada, que viendo las bajas existentes nos sabe un poco mal. Lo único en que nos centramos en el intentar divertirnos, pero hay muy poco que correr al máximo nivel. Seguimos estando presentes para apoyar a los organizadores y para que no se dejen de celebrar pruebas. Esperamos que se puedan sumar otros pilotos con monturas importantes”, deseó.
Le apena la ausencia de su paisano Oliver Rodríguez: “Contábamos con él para correr este año ya que el pasado le ganábamos alguna cita y él otras, lo que hacía que lo diera todo intentando mejorar. También esperábamos a Yeray Lemes, que aunque está varios escalones por encima de nosotros, siempre es bueno para los espectadores. Los buenos pilotos con monturas potentes nos obligan a dar lo mejor para intentar estar cerca de ellos.

Ante la falta de monturas de primer nivel en Lanzarote la pregunta de si no había pensado salir de la isla a competir, procedía: “Desde hace algunos años lo vengo intentado, pero desde la muerte de mi padre no tengo el tiempo que me gustaría para poder hacerlo puesto que en la empresa bodeguera solo estamos empelados mi madre, otra chica y yo. Cando la empresa esté mejor claro que me gustaría salir, sobre todo en pruebas de montaña”.
