Si el pasado mes de agosto era Audi Sport la que oficializaba que no seguiría apoyando al equipo EKS RX en el Campeonato del Mundo de RallyCross, este octubre le toca el turno a Peugeot Sport, que por medio del CEO de la marca gala, Jean-Philippe Imparato, confirmaba la decisión de abandonar el Mundial de RallyCross y centrarse en crear una división de deportivos eléctricos de producción de cara a 2020.

La FIA había anunciado su decisión de cambiar sus pretensiones para el futuro campeonato eléctrico y solo poner como requisito que hubiera tres fabricantes dispuestos a entrar en el E-WRX, lo que supondría el nacimiento de la nueva era del campeonato en 2021, quedando ahora todo en el aire porque Peugeot Sport era uno de esos tres fabricantes que había mostrado gran interés en el rallycross eléctrico, apuntando incluso a que sería el nuevo Peugeot 208 el modelo que sería elegido para utilizar su silueta con la llegada de los nuevos supercars alimentados por baterías. Pero todo ha cambiado en cuestión de días y los franceses se retiran.
El gran perjudicado, el galo Sébastien Loeb, que se queda sin el único programa que tenía confirmado, aunque el nueve veces campeón del Mundo de Rallys siempre tendrá la posibilidad de realizar un programa con Citroën en el WRC, algo que en su antiguo equipo están deseando, por lo que no sería de extrañar que se le pudiera ver en más rallys de los esperados.

El departamento de competición de la firma del león ha visto en los últimos meses cómo abandonan el Dakar tras ganarlo el pasado mes de enero y ahora el rallycross, en el que habían centrado todos sus esfuerzos.
Tan solo el equipo PSRX Volkswagen Suecia con Petter Solberg y Johan Kristoffersson tiene apoyo oficial en una competición que había renunciado durante los últimos años a la presencia de las estructuras privadas. Sin embargo, esta sorpresiva decisión deja el campeonato en una situación muy delicada.

