El francés Sebastien Loeb se ha bajado del Peugeot 3008 DKR con el que terminó en tercera posición en el Dakar para, después de viajar de manera inmediata, montarse en el Hyundai i20 WRC, montura con la que le veremos esta temporada 2019 en el Campeonato del Mundo de Rallys.

Una vez finalizado los test con su nuevo equipo reconoció que «es divertido asumir nuevas experiencias y retos porque estaba acostumbrado a otro coche y a otra conducción. Lo que es seguro es que los dos primeros rallyes serán difíciles para nosotros», aseguró.
Del i20 WRC dijo que es «juguetón, agradable de pilotar y más progresivo, aunque tiene un poco de subvirante, algo que corregiremos sin muchas más modificaciones».

No esconde que «sé que voy a ser rápido en MonteCarlo», pero «con especiales nuevas y coche nuevo no parece una misión simple. Sé que voy a ir rápido, pero no será fácil poder ganar rallys. Vamos a tratar de encontrar el ritmo y la sensación adecuada lo más rápido posible».
Admite que «elegí correr en MonteCarlo aún sabiendo que contábamos con el tiempo limitado por disputar el Dakar y acepté correr en Suecia porque Dani utilizará el coche que compartimos en México», sentenció el galo, que volverá a tener a la derecha al monegasco Daniel Elena.



