El tinerfeño Pedro Javier Afonso no recordará con especial cariño su participación en la Subida a Palo Blanco porque un trompo le privó de ser, como mínimo, segundo.
En la primera ascensión, la de entrenamientos, Pedro Javier llevaba su Ford Fiesta R5 a la segunda posición, a solo 2.894 del gran dominador de la rampa tinerfeña, Félix Brito (Subaru Impreza WRC S12), vencedor final. Y todo a pesar de encontrarse a Fran Suárez (Citroën DS3 N5), que le frenó en su marcha en una parte importante del trazado, por lo que su crono puso ser bastante mejor.
Es por ello que se pensaba que en la primera oficial, con la presencia del sol y el firme algo más seco después de que no parara de llover en la de entreno, pudiera salir fuerte para intentar mejorar su registro y estar más cera de Brito, pero un trompo le impidió hacerlo, algo que pagaría caro al final puesto que en la última manga la lluvia fue mucho más intensa, lo que propició que todos empeoran sus registros, aunque Afonso fuera el más rápido y mejorara en 15 segundos su primer registro, pero solo le valió para ser séptimo, un resultado que no se ajusta a los méritos demostrados.
Es evidente que la suerte no estuvo de su lado ya que su error fue cuando todos pudieron mejorar sin la presencia de la incómoda lluvia. Una pena, pero todos los que le vieron saben que mereció más, mucho más. En la próxima será. Eso esperamos, porque ni con este mal resultado perdió la sonrisa. Un grande.








