El piloto tinerfeño Rubén Martín (Mitsubishi Lancer Evo V) marcó un gran crono en la manga de entrenamientos de la Subida a Palo Blanco, el cuarto mejor, lo que hacía presagiar un gran día de carreras, pero la mecánica le jugó una mala pasada y le impidió tener tiempo en las oficiales. ¡Una pena!

Lo escrito por Ruben Martin
Bueno, esta vez no pudo ser. Empezábamos muy tranquilos en la manga de entrenamientos, donde el asfalto estaba anegado de agua, con la sorpresa de que cogíamos al compañero que iba delante y, aún así, hacíamos un cuarto de la general. Me veía muy cómodo en el agua.
Luego salíamos a la primera oficial, donde se iba secando bastante el asfalto y queríamos atacar un poco más, pero, como a dos kilómetros de la salida, se nos rompe un simple pasador de dentro de la caja de cambios, que nos dejaba sin tercera y cuarta. Bajamos a la asistencia para ver si tenía solución, pero era imposible, así que nos quedábamos con la miel en los labios.

Felicitar a mi padre y mi hermano, que a pesar de cómo estaba el tiempo salieron a disfrutar y llevar los dos 124 a meta.
Agradecer a todo mi equipo (LABRADOR MOTORSPORT) el trabajo que realizaron durante la subida. También agradecer a Roberto Negrín, que estaba por la subida y al ver el problema de la caja nos echó una manita para intentar solucionarlo.
Y, como no, a toda esa afición que estuvo a pie de carretera, aunque estuviera diluviando.
¡Nos vemos en la próxima!




