La piloto tinerfeña Elisa Ruiz debutaba en la Subida a Palo Blanco con un BMW E30, pero fue una jornada realmente difícil para ella.

Lo escrito por Elisa Ruiz Doniz
Con todo en contra…
En mi primera carrera, nada fue fácil. Con agua, lluvia, niebla, coche nuevo de propulsión trasera, corriendo en casa y con muy pocas horas de rodaje, superamos la Subida a Palo Blanco. Para mí fue una experiencia única, todo un reto que afrontamos con la mayor de las ilusiones.
Y aunque tuvimos una pequeña salida sin grandes consecuencias, pensando que allí se nos acababa el día de carreras que siempre habíamos soñado, gracias a la ayuda de los aficionados que nos repararon momentáneamente el coche, pudimos llegar al parque de trabajo, donde nuestro equipo y las asistencias de algunos compañeros repararon el coche y logramos afrontar las otras dos mangas oficiales. Siempre de menos a más e intentando coger experiencia para las siguientes pruebas.
Agradecer el apoyo de la afición, mis patrocinadores, a mis compañeros, amigos y familia. También a Carmelo, mi mecánico, y Pepe Juan Torres que en todo momento estuvieron apoyándonos desde el minuto uno cuando empezamos este ambicioso proyecto.


