La competición del motor suele dejar imágenes curiosas, y el XXXV Rally Orvecame Norte no iba a ser una excepción.
Los muchos espectadores presentes en la primera y cuarta cronometrada de la cita tinerfeña, Villa de Los Realejos – La Guancha, propició que algunos de los presentes tiraran de ingenio para tener una zona privilegiada y ver la salida de los participantes.
Lo curioso y llamativo de nuestra noticia es que los que vieron las evoluciones de la competición lo hacían en el Cementerio de San Francisco ubicado al principio de la Calle Cruz Verde del Realejo Bajo, en lo alto de la montaña y sin obstáculos, pero al lado de los que nos dejaron. Lo que hace la afición por nuestro deporte no conoce límites…

