En la previa de la Subida de Arucas el grancanario Cristian Barrera (BMW 320i) afirmaba que «simplemente quiero agradecer de todo corazón a los que han hecho posible que intente cumplir mi sueño invirtiendo muchísimas horas durante estos tres años».

Y llegó el gran día, acabando en la cuadragésimo novena posición, que era lo de menos en un día que jamás olvidará: «Viví lo típico que es un debut, con muchísimos nervios, sobre todo en la primera pasada, donde lo pasé un poco mal por eso, pero, evidentemente, era algo de esperar».
Después, en la segunda «iba un poco mejor y más tranquilo, pero se me partió el tope del acelerador y eso hizo que perdiese unos minutos que fue lo que tardé en solucionarlo».
Y en la tercera ascensión «ya pudimos dar una pasada un poco más normal y la verdad es que me quedó claro que sin nervios todo sale y sabe mucho mejor, está claro».
En resumen, «una experiencia inolvidable y es el fruto de mucho, mucho esfuerzo y de mucho trabajo de mucha gente que hizo posible que cumpliese mi sueño. Ahora ya estoy con ganas de que llegue la siguiente y poder seguir disfrutando todo lo que se pueda».

