Dani Hernández y Efraín Granado vuelven de Tenerife con el reto conseguido

Muchas veces es difícil conseguir lo que uno se propone, sobre todo cuando por medio hay una máquina, que nunca se sabe cómo va a reaccionar. En esta ocasión todo fue bien, aunque con un pequeño susto al principio, donde un supuesto “catarro” dio la alarma, pero se curó rápido.

Según Dani Hernández “este proyecto empezó de la nada, gracias a los amigos que nos convencieron para hacer esta prueba y la ayuda de los patrocinadores. Vinimos a entrenar muy justitos de tiempo. En un día escasamente hicimos todo: tomar notas y repasar. Llegamos con mucha ilusión y el día de las verificaciones nos dio un susto el coche, que al final era un cortocircuito. Se pudo solventar y seguir al día de la carrera”.

“Empezamos tanteando, buscando el ritmo nuestro con tranquilidad, disfrutar e intentar ir más deprisa. En la segunda pasada a Guimar nos dimos cuenta que un palier estaba roto y en cinco minutos la asistencia lo cambiaron. Seguimos al último bucle y ahí si lo pasamos mal, porque estaba la última zona muy mojada y fuimos a terminar. El domingo, con la mentalidad de llevar el coche entero a casa y buscando la carretera, bien porque no sabíamos dónde íbamos a estar. La primera parte bien, pero mojada y, sobre todo la parte de bajada, a la que le cogimos mucho respeto”, añadió el piloto.

En la segunda pasada “bajamos más confiados y de echo bajamos más de un minuto. Tengo que darles las gracias a todos los patrocinadores, al equipazo que tenemos y a la escudería Gran Canaria por todo el apoyo que nos han dado. También tengo que darle las gracias a la organización y en especial al relaciones con los participantes, porque en todo momento estábamos informados de todo y cualquier duda te llamaban al instante”, sentenció Hernández.

Efraín Granado: “La verdad es que ha sido una gran experiencia. Lo primero que buscaba era no perdernos en los enlaces, porque mi experiencia es corta, porque eso era primordial para seguir. Otra de las cosas es llegar con tiempo y no penalizar, calculando los tiempos de enlace, todo un mundo para mí. El equipo de mecánicos merece un diez: son los que nos salvaron el rally. Esta carrera se la merecen ellos. La organización bien, los enlaces eran raros para nosotros, ya que no conocíamos las carreteras. Los tramos muy bonitos, rápidos y divertidos. Nuestro consistía en no penalizar, no perdernos y llegar enteros a la meta. Todo se cumplió y estamos más que contentos”.

Pues una historia nueva y bien terminada para un equipo novel, que este año ha sido una buena entrada, no sin problemas que se han resuelto gracias a un buen equipo de amigos en la asistencia. Desde la Escudería Gran Canaria los felicitamos por el gran trabajo realizado, así como a todos los amigos que han conseguido que estos dos principiantes tuvieran una pequeña pero fructífera temporada.

Escuderia Gran Canaria

También podría interesarte
Deja una respuesta