El tinerfeño Raúl Carro se desplazó hasta el sur de la isla de Gran Canaria, más concretamente el Circuito de Maspalomas, para hacer rugir y correr todo lo que pudiera en su primera toma de contacto seria con la ‘bestia’, su Audi Sport Quattro S1 E2 de 600 cv. ¡Casi nada!
