Los tripulantes del popular camión MAN naranja del Dakar han ejercido de embajadores de la Fundació Privada Vallès Oriental en un emotivo acto solidario junto a Disabled Children’s Association.
El momento culminante ha sido la entrega a la entidad saudí de las manualidades realizadas por las personas atendidas en el centro barcelonés, cada una de las cuales incluía un sueño en forma de mensaje de esperanza.
“A pesar de la distancia cultural entre Arabia Saudí y España, hay problemas que son los mismos, estés en el país que estés. Esto nos hermana y nos une”, asegura José Luis Criado.

En el rally raid más duro del mundo no todo se reduce a correr. Lo saben bien los integrantes del KH-7 Epsilon Team, quienes ante todo son conocidos en la caravana del Dakar por su carácter solidario, pues son incontables los participantes en apuros que han salvado su presencia en la carrera gracias a ellos. Este año han querido ir un poco más allá y han convertido a su popular MAN naranja en ‘El camión de los sueños’, con el propósito de visibilizar y promover la tarea que realiza la Fundació Privada Vallès Oriental (FOV) para la mejora de la calidad de vida de personas con dificultades psíquicas y la de sus familias.

Durante la primera semana de carrera, el KH-7 Epsilon Team ha transportado en la caja del MAN de tres ejes un conjunto de manualidades realizadas por las personas atendidas de esta institución catalana con el fin de entregarlas durante la jornada de descanso a los niños de otra entidad que trabaja con personas con discapacidad intelectual, la saudí Disabled Children’s Association, con sede en Riad. Este sábado, en el campamento del Dakar, se ha producido el tan esperado momento.
“Ha sido la culminación de un gran trabajo, porque logísticamente no ha sido fácil organizar todo esto. Estamos muy satisfechos de haber podido cumplir con nuestro cometido, que era entregar todos los trabajos a Disabled Children’s, y además hemos firmado un protocolo de colaboración para que ellos vengan a conocer nuestra fundación y lo que hacemos, y viceversa”, explica José Luis Criado, copiloto del equipo y tesorero de la FOV. “Ha sido un acto muy sentido, bonito y entrañable. Creemos que será el principio de una gran amistad”.

Cada manualidad realizada por las personas atendidas en el centro barcelonés incluía un sueño personalizado, un mensaje de esperanza acorde con los valores de la institución. “A pesar de la distancia cultural entre Arabia Saudí y España, hay problemas que son los mismos, estés en el país que estés. En nuestro caso, ambas entidades trabajamos con personas con discapacidad intelectual. Esto nos hermana y nos une, y nuestra intención es recorrer un largo camino junto a ellos”.
Además de la presencia de los tres tripulantes del KH-7 Epsilon Team y embajadores de la fundación, Jordi Juvanteny, José Luis Criado y Xavi Domènech; el acto también ha contado con la presencia de Javier Soria, diplomático de la Embajada Española en Riad, los agregados de Comercio y Cultura, y el presidente de KH Lloreda, Josep Maria Lloreda. Por parte de Disabled Children’s Association han asistido Marwa Mohamed, vicepresidenta de la asociación, y Maha Hamed, directora del centro en Riad. El próximo lunes, Josep Maria Lloreda visitará a los niños del centro en las instalaciones de la capital saudí.

La FVO es una entidad sin ánimo de lucro que ofrece atención a las personas con discapacidad intelectual con el fin de potenciar su calidad de vida y velar para que sus derechos como personas sean respetados. Para lograrlo, cuenta con dos centros ocupacionales, una residencia, un centro de atención especializada, un servicio de vivienda y la casa de ocio ‘Empúries’.
Tras la ajetreada mañana en el campamento de Riad, los componentes del KH-7 Epsilon Team han aprovechado la tarde para descansar un poco y preparar la etapa de este domingo, la más larga de todo el Dakar con 546 kilómetros de especial, además de 195 de enlace. El equipo, que ha completado una primera mitad de carrera magnífica –ocupan la 20ª posición en la general y lideran las categorías de Producción y 6×6– esperan poder mantener el nivel en las jornadas venideras y, por supuesto, seguir ejerciendo esa labor encomiable de asistencia a los participantes, que les ha permitido ganarse por méritos propios el apodo de “San Bernardo del desierto”.

