Después de un tiempo sin correr, volvemos en esta temporada con una ilusión renovada.
Gracias a mucha gente que han hecho esto posible: gracias a Cristian Padilla y su padre Piti por estar desde el minuto uno con nosotros arreglado los desperfectos del golpe; por supuesto, a mi equipo y familia por ser los grandes sufridores… y a los patrocinadores y colaboradores…
No me quiero olvidar de mi nuevo copiloto, David Báez, que es el que está luchando cada minuto por que esta temporada salga adelante… ¡Gracias!

