Hace algunas fechas el piloto tinerfeño Ángel Bello tenía programa un test con su nuevo Hyundai i20 R5, pero se tuvo que anular puesto que el gran número de espectadores presentes superaban el plan de seguridad establecido previamente. Era para 20 personas y allí estaban esperando a la unidad coreana más de 500 personas.
Como se había avisado del mismo por las redes, se tuvo que volver a cerrar un tramo, sin avisar a nadie, para poder llevarlo a cabo en unas mínimas condiciones tanto de seguridad como para el equipo, que pudo rodar.