Los organizadores del Campeonato del Mundo de Rallys (WRC) ven con preocupación la situación de los rallys de Nueva Zelanda y Japón, que este año regresan al certamen, y que podrían caerse del calendario 2020 debido a problemas económicos y logísticos necesarios para poder llevarlos a cabo.

La pandemia del coronavirus solo ha posibilitado la celebración de tres de las 13 citas inicialmente programadas (Monte-Carlo, Suecia y México), quedando aplazado desde el pasado mes de marzo, cuando la situación se complicó a nivel mundial con miles de muertes en todo el mundo.
El Rally de Portugal se canceló a finales de abril, el Rally Safari en Kenia se pospuso hasta 2021, lo que redujo el total de eventos a 11, que en el caso de no poder llevarse a cabo las pruebas de Nueva Zelanda y Japón se quedaría en nueve citas, todas en Europa, algo que sería bien visto por parte de los equipos, que verían así reducidos sus costes.
También se espera que el WRC posponga el Rally de Finlandia hasta el mes de septiembre u octubre, retrasando aún más la reanudación de la temporada, según detalló la revista británica Autosport.

