Pese a ser un piloto habitual en campeonatos de tierra, y con una conducción espectacular, Quintana comenzó con mucho ritmo, en pelea con varios de los tracción total presentes. A partir de la tercera y cuarta especial aparecieron problemas con la caja de cambios y los diferenciales del Mitsubishi.
Pese a ello, Quintana y Mújica lograron finalizar la carrera en un octavo lugar tras remontar tres posiciones en las últimas especiales. Las sensaciones con los neumáticos han sido muy positivas y el trabajo que el piloto está haciendo con la marca en las islas es muy satisfactorio.
Alejandro Carreño (padre e hijo) también estuvieron presentes haciendo pruebas de neumáticos con diferentes compuestos en su Citroën C2 R2. El trabajo llevado a cabo fue muy bueno, con el objetivo de ir adecuando la gama de productos MRF al mercado canario.