El británico Lewis Hamilton, ganador del Gran Premio de Bélgica de Fórmula 1, su victoria número 89 en la F1, colocándose a dos del récord de triunfos de Michael Schumacher, admitió que a pesar de todo “no ha sido una de las carreras más fáciles. He bloqueado en la curva 5 porque las temperaturas de los neumáticos estaban descendiendo a pesar de lo que estaba empujando y he perdido la temperatura de las gomas. No estuvo mal. Me he puesto un poco nervioso pensando que me podía haber pasado algo similar a Silverstone, pero los neumáticos han terminado con bastante goma al final”.
Admite que “tener a los dos Mercedes arriba no es necesariamente lo que todo el mundo quiere ver, pero a pesar de todo el éxito que tenemos, bajamos la cabeza y trabajamos. Ahora volveré a la oficina y seguiré trabajando, pensando en la próxima carrera. La de este equipo es una mentalidad increíble. Los chicos siguen aprendiendo de si mismos, del coche y de cómo desarrollarlo”.
Aunque mandan con claridad “tenemos que seguir desarrollándonos, aprendiendo del coche, mejorándolo y mejorando nosotros con él. Yo tengo 35 años, casi 36 ya, y me siento mejor que nunca».

