El piloto grancanario Alberto Monzón, que en el pasado piloto un Toyota Yaris T-Sport, ha confirmado que volverá a correr en Atogo con su nuevo Renault Clio Cup.
La verdad es que no sé qué habrá sido de ese Atogo por el que corrí por última vez hace 16 años. Cuántas anécdotas en uno de mis tramos preferidos de siempre. Esa especie de montaña rusa donde siempre que llegabas a meta te sabía a poco aunque, a la misma vez, te daban ganas de besar el suelo precisamente por eso, porque habías llegado.

Las cortadas por la zona de la bloquera, la zona de la charca que parecía que entrabas en un estadio por la cantidad de afición que se reunía allí, el rasante con la piedrita canalla esperándote en el interior para joderte vivo (una vez y espero que no más), la frenada del túnel, los rasantes llegando a meta retándote a mantenerlo a fondo porque los rivales buenos no iban a levantar.
Anécdotas como casi levantar a un fotógrafo pal aire en una cortada un tanto radical que metimos en una izquierda. Recuerdo ver el objetivo cada vez más cerca y el pobre hombre saltando hacia atrás cuando vio que le iba a hacer un McRae en toda regla. Supongo que valoró en esa fracción de segundo que tendría algo de épica que el gran Colin te mandara pal otro barrio, pero que lo hiciera un tal Alberto Monzón con un Yaris de 106 cv, eso no iba a quedar tan bien como epitafio.

Otra anécdota bonita es la que me contó un amigo que estaba viendo en una ocasión el tramo junto a dos pilotos de renombre que no corrían ese día y cuando pasamos los primeros Yaris (era 2002, seríamos Migue Brito, Fran Suárez, Claudio Molina y yo) dijeron literalmente que no debíamos estar muy bien de la cabeza para ir así con aquellos coches jajaja. Me emocionó aquel comentario viniendo de quien venía.
En fin, todo este rollo es para anunciar que dentro de poco más de una semana volveré a correr en Atogo y que, aunque el objetivo es tomarlo como test para seguir probando cosas que me ayuden a coger confianza con el Clio Cup, siempre es un motivo de emoción, alegría y respeto el correr en La Catedral del Automovilismo tinerfeño.

Contando los minutos…
