Se disputaba la última vuelta de las 500 Millas de Daytona, la prueba que abrió la Copa NASCAR 2021, cuando el primer y segundo clasificado, Brad Keselowski y Joey Logano, compañeros del equipo Penske, chocaron y provocaron un espectacular accidente que involucró a numerosos coches envueltos en una bola de fuego y le acabaron regalando la victoria al Ford de Michael McDowell.
