José Aridane Rodríguez: «Gracias a todo el equipo de Sández Competición, del primero al ultimo, porque ellos jamás se rinden»
De prácticamente tener que arrojar la toalla y no estar en la rampa de salida de la Subida de Juncalillo por no llegar las piezas necesarias de su Renault Clio 1,8 16v, a que gracias al trabajo del equipo Sández Competición José Aridane Rodríguez pudiera salir y terminar décimo segundo.

Jose Aridane Rodriguez
A veces tienes tanto que agradecer que no sabes ni como empezar, ni como terminar, pero lo que he visto con mis ojos esta semana ha sido algo inhumano: un equipo que, pese a dos envíos recibidos y equivocados por el proveedor, y sin prácticamente tener alguna solución para poder estar listo en la carrera, han hecho un arte de magia con tantas horas de trabajo y tantas vueltas al coco para que en el toque de queda, la noche antes de la carrera, a las 23:00 horas, se pusiera el último tornillo.

No teníamos cut off, ni señal del cambio en el display, ni saber cómo estaban los alineados, ya que a esa hora solo estaban ellos dándolo todo.
He subido, he corrido y el coche ha terminado como un campeón, y todo gracias a Aythami Santana y a todo el equipo de Sández competición, del primero al último, porque ellos jamás se rinden…
Gracias a ustedes, a mi familia y pareja, a Tony Rodriguez, mi Briatore, a Marco Antonio Alonso Aleman por ese pedazo de diseño y Juany por vestirlo; a Silenciosos El Calero TELDE, Neprocan Energía a Javier Hernández. En fin, que gracias a todos.
Ana Santana Hernandez
Esta foto me la mandaron el viernes, sobre las 20:00 horas y al verte ahí sentado se me arrancó el alma. Como madre de esta grandísima persona me dolió verlo así, y le pedí a Dios, porque dentro de mí sabía que salías a correr.
Gracias a Sandez Competición, porque también vi su preocupación. Gracias mil; gracias a ti, Aythami, y a tu equipo, son grandes.
Jose Aridane Rodriguez llevas dos meses y algo más de sufrimiento y lo diste por perdido, que no harías la Subida de Juncalillo, pero la fe es muy grande, mi hijo del alma. ¡Soy feliz de verte feliz!



