La Subida de Juncalillo daba el pistoletazo de salida a la actividad deportiva en el mundo del motor en Canarias, por lo que muchos fueron los aficionados que se desplazaron al noroeste de la isla de Gran Canaria para presenciar en directo una prueba que contó con una lista no muy amplia, pero sí con mucha calidad.

Había muchas ganas de poder ver a los deportistas rodar por la rampa galdense, siendo miles los aficionados que se agolparon en el recorrido de 4100 metros. La nota a destacar, a pesar de ser muchos los que se encontraban presenciando la prueba en las diferentes curvas y rectas, es el correcto comportamiento de los presentes, no teniéndose que destacar incidente alguno.
Después de que la temporada 2020 fuera declara sin público por las autoridades sanitarias canarias, esta era la primera prueba que se pudo celebrar sin las restricciones de público, al encontrare la isla en nivel 3, pero los aficionados respetaron las normas y todo el mundo estuvo con la correspondiente mascarilla.

Esperemos que poco a poco se vaya regresando a una cierta normalidad que permita regresar a la vida anterior, no solo en el motor, sino a nivel general, por lo que el respeto a las normas establecidas es obligatorio para que la pandemia no se descontrole.
El propio Luis Monzón se mostró agradecido con la gran presencia de espectadores, diciendo que «se agradece muchísimo porque en un momento como éste, para mí es una forma de apoyar el automovilismo. Ojalá sea el principio de una temporada mucho más normal que la pasada y que podamos volver a sentir el calor de los aficionados en cada prueba».

