José María Santana y Gabriel Espino sufren un golpe al poco de arrancar, y casi acaban en el podio de la Nissan

José María Santana y Gabriel Espino no arrancaron de la mejor manera posible el Rally Villa de Santa Brígida, puesto que en el primer kilómetro de la primera especial perdían el control de su Nissan Micra N3, quedándose seriamente dañado en la parte trasera.

A pesar de ello, pudieron seguir en carrera, arreglar los desperfectos en la asistencia tras la tercera especial, gracias al gran trabajo de su equipo, y luchar por el tercer puesto hasta el final de la primera cita de la Copa Nissan Micra, aunque al final se quedaban a 4.3 del último escalón del podio, el que ocuparon Jesé Ramos y María Hernández.

 

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