Antonio de León, que tiene una importante hemeroteca del automovilismo canario, recuerda a los pilotos José Juan Perera y Ángel Manuel Domínguez.

Antonio De Leon Evora
Ambos pilotos, orotavenses, nos dejaron hace años. Formaron parte de la coalición deportiva del Auto-Club Tagor 4 (La Orotava, Tenerife) y mantuvieron intacta su amistad tras múltiples enfrentamientos personales dirimidos en cuestas y rallyes. Mostraron desazón (la «generación perdida») cuando los circuitos urbanos fueron definitivamente erradicados en Tenerife (1973). Fueron José Juan Perera (N° 20; BMW 2002-Ti) y Ángel Manuel Domínguez (N° 48; VW 1302/Porsche 1.6 Proto), es decir, «Babán» y «Nono».
Las imágenes de RACING-SPA corresponden a la III Subida del Mirador de Güimar (Tenerife, 1975). «Babán», que concluía los entrenamientos tras contabilizar 3’36″3 (6° en Grupo 1), se retiraba en la primera carrera oficial por problemas de frenos. Sin embargo, «Nono» y el prototipo artesanal lograba clasificarse (entrenamientos: 3’52»9; primera carrera: 3’49»3; segunda carrera: 3’48»4) en el puesto 31° de la General (de un total de 42 vehículos).
La prueba se la adjudicó el grancanario Eugenio Montoro, sobre el bonito monoplaza Selex-Alfa Romeo 2000 FL, tras conseguir su mejor ascensión en 3’00»2. Pese a las cábalas y vaticinios de los especialistas, tampoco un kart pudo intimidar a los fórmulas aventajados y al turismo socarrón en Grupo 2: Asensio García (3’14»4) fue su mejor representante sobre un piso asfáltico infame.

