Hasta Fuerteventura se desplazó el lanzaroteño Héctor Macías para disputara la Subida a Betancuria, pero la mecánica de su Opel Corsa le impidió rodar.

Hector Macias
Poco tengo que decir de la Subida a Betancuria, hasta donde nos desplazamos con mucha ilusión.
Ya salíamos un poco incómodos con las temperaturas que había y en una zona rápida, en quinta, y rodando a tope, el motor dijo que no me quería acompañar más.
Fue en la primera pasada, donde tuve un susto bastante severo porque se me llenó el habitáculo de humo y con semejante estruendo dentro, pues se pueden imaginar… Lo peor es que hasta que se me hubiera incendiado dentro, pero bueno, así son las carreras.
Tengo que agradecer, especialmente, a la familia de Yaco Betancort Betancort, que estaba justo donde me averié, dándome agua, refresco y un bocadillo: menuda bendición, ya que entre el calor que hacía y el disgusto…
Gracias a todos los amigos participantes.
Para la próxima será, o intentaremos que sea, mejor.


