Restacamos un escrito publicado por Antonio de León sobre el piloto tinerfeño Asdrúbal García Bethencourt.
Antonio De Leon Evora
Entrañable imagen de RACING-SPA perteneciente al recordado piloto tinerfeño Asdrúbal García Bethencourt, fallecido en Venezuela hace años. Compañeros lasalianos desde párvulos, integrante de las tertulias veraniegas en la década de los años sesenta en El Médano y representante de una generación desarraigada que compitió en el deporte con pocos medios económicos pero derrochando pasión desenfrenada sobre diferentes máquinas, algunas casi inservibles. Fue un aventurero pero con corazón noble y solidario.
En la fotografía, Asdrúbal acaba de cumplimentar la sesión de los entrenamientos oficiales (7’32»0) en la IV Subida de Vilaflor (Tenerife, 1972). Es 7° absoluto sobre el desvencijado Triumph TR-5 que prepara personalmente desde hace meses en su taller de San Benito (La Laguna).
Encuadrado en Grupo 5, lo aligera de tal manera que el coche se muestra bronco e imprevisible en las rectas. Pero los viejos aficionados reconocen que sólo el ardor, la improvisación personal y los gramos de arrebato locuaz del tinerfeño pueden domeñar a la criatura mecánica. En el primer intento oficial registrará 7’10»1 y, más tarde, procurando que el Triumph no se desintegre, conseguirá un meritorio 7’06»6 en la definitiva ascensión. Se clasificará 4° de la General (2° en Grupo 5) sobre unos viejos neumáticos Uniroyal de quinta mano…

