Muchas eran las ganas que tenía el piloto tinerfeño Fernando Cruz de poder correr el Rally Islas Canarias. Logró el presupuesto necesario para estar presente en la cita del Campeonato de Europa con su Peugeot 208 Rally4, consiguiendo que le copilotara un deportista de contrastada solvencia como el lanzaroteño Ariday Bonilla.

El menor de los Cruz se desplazaba desde Tenerife con la mochila carga de ilusión, logrando enfrentarse a los mejores del continente y del país en la categoría Rally4. Partían con el número 44, pero su lucha estaba en intentar entrar entre los treinta primeros, algo que consiguieron en ambas especiales, siendo su mejor puesto el 28, el conseguido tras la disputa de la octava cronometrada, pero la fatalidad quiso que la unidad gala golpeara con algunos coches que estaban por la zona una vez superada la línea de meta, siendo afectado algún aficionado.

El daño en la unidad de competición es importante, como el de otros vehículos de particulares allí aparcados, pero piloto y copiloto quedaron seriamente tocados al ver que se había producido una situación que estaba fuera de su control, siendo atendido un aficionado por los servicios sanitarios.
Mal trago para Cruz y Bonilla, cuyos ánimos quedaron seriamente tocados. Es por ello que les mandamos un mensaje lleno de cariño y mucho ánimo.

