A diferencia de su leal compañero de equipo Sébastien Ogier, Julien Ingrassia acaba competió el pasado fin de semana su último rally del WRC de su carrera en el Rally de Monza, y con una octava corona mundial en el bolsillo.

Para este último evento, el copiloto de Aix hizo todo lo posible para terminar con estilo y no dejar espacio al azar. Evidentemente, la emoción fue muy fuerte a la llegada del ocho veces campeón del mundo, encantado de terminar así su carrera.
“Todo lo vivido en Monza son emociones puras. Nos acercamos a este rally con el mismo espíritu: trabajar duro y ser serios. Por mi parte, bloqueé todo a mi alrededor y estaba en mi burbuja para evitar que algo me detuviera y asegurarme de que ganaba el campeonato. Es posible que se viera en la última etapa, una vez que pasamos la línea de meta, donde no pude contener las lágrimas. Estaba tan feliz de estar con Seb y acordarme de todos estos 15 años que hemos pasado juntos; es simplemente una locura. Es pura alegría y quería terminar mi carrera con esa alegría y esas emociones», relató.

«Hicimos un gran trabajo en 15 años desde el primer paso con Seb cuando nos conocimos y logramos nuestra primera puntuación juntos, nuestro primer podio y nuestra primera victoria juntos. Algunos años no fueron fáciles, lo aseguro, pero siempre hemos trabajado muy duro y nunca olvidamos que nuestro objetivo era llegar a lo más alto. Una vez que llegamos a la cima fue aún más difícil y complicado permanecer en ella. ¡Misión cumplida! Este es el deporte que quería hacer», sentenció.
Thank you so much to all of you for your many messages since Sunday 🙏🏼 pic.twitter.com/95WsmO16IC
— Sébastien Ogier (@SebOgier) November 23, 2021

