En estas dos subidas he aprendido y he disfrutado como un enano. Todo esto se lo debo al maravilloso equipo que tengo detrás, desde los mecánicos de New Mecafal Mecánica General, a los extraordinarios Enrique Cruz Ramos, Manuel Mesa Perez y al gran profesional de Óscar Fumero Rodríguez.
También quiero agradecer a Ariday Bonilla Delgado, que ha estado siempre ayudándonos y apoyándonos a lo lejos, a pesar de sus circunstancias.
Por último, pero menos importante, quiero agradecer a mi familia, en especial a mi hija Andrea Martin, que ha sido la artífice de que vuelva a la competición.
De cara al próximo año solo quiero seguir disfrutando de este gran deporte y de una magnífica y entendida afición.
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