Aragón quiere convertir al complejo de Motorland y el Parque Tecnológico del Motor en unas infraestructuras únicas de investigación y desarrollo multidisciplinar alrededor del motor y las nuevas tecnologías. El objetivo es hacer del centro del Bajo Aragón un laboratorio de vehículo conectado 5G, que sirva de zona de pruebas para potenciales empresas de automoción, logística o maquinaria pública o agrícola, en un momento en el que la industria del automóvil ya ha iniciado su transformación hacia el negocio de la movilidad y los sistemas conectados.

Se instalarán fibra y sensores en las instalaciones y se desarrollará un demostrador de vehículo, para uso como banco de pruebas para el sector de la automoción y la logística.
La consejera de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento, Maru Díaz, ha presentado hoy la iniciativa en Alcañiz, acompañada por las directoras de Aragonesa de Servicios Telemáticos (AST), del Instituto Tecnológico de Aragón (ITAINNOVA) y del Instituto Aragonés de Fomento (IAF), Mayte Ortín, Esther Borao y Pilar Molinero; y por los gerentes del circuito y del Parque Tecnológico del Motor, Santiago Abad y Daniel Urquizu.
Díaz ha destacado el carácter singular del circuito, asociado al Parque Tecnológico del Motor y ha augurado que el proyecto hará del mismo «un magnífico espacio de pruebas, que otorgará a Motorland una potencial oferta diferenciadora, como centro de proyectos públicos y privados de I+d+i en los campos de la movilidad segura, sostenible y conectada».
«Impulsará un sector estratégico para Aragón y nos permitirá al mismo tiempo sacar partido a Motorland, dándole otra vida más allá de las pruebas deportivas, diversificando y atrayendo a clientes tecnológicos que podrán instalar sus laboratorios en Tecnopark», ha asegurado.
Una idea –la de «complementar la actividad deportiva con servicios tecnológicos a las empresas relacionadas con el mundo del motor»- en la que ha insistido la directora del IAF, Pilar Molinero, y que dará lugar, según ha dicho, a la próxima firma de un convenio entre el IAF, ITAINNOVA, el Parque Tecnológico del Motor y la Ciudad del Motor para «ofrecer conjuntamente una completa cartera de servicios para la industria del motor y la movilidad sostenible y conectada».
El proyecto, con una inversión de 2,2 millones de euros a cargo del FITE, consta de varias fases. La primera consiste en dotar de comunicaciones inalámbricas 5G y banda ancha de alta capacidad al complejo. Se desplegará fibra óptica para contar con una infraestructura inalámbrica para la recepción de datos y se colocarán sensores en las pistas y en el resto del complejo.
Disponer de redes de comunicaciones 5G es esencial para el desarrollo de los vehículos autónomos, ya que permiten latencias mínimas para la comunicación de datos entre los vehículos y su entorno de manera fiable, rápida y segura.
También se instalarán elementos de telemetría con la finalidad de almacenar información en una base de datos para su explotación por parte de empresas fabricantes de vehículos o de desarrollo de software de automatización e inteligencia artificial aplicada al sector del automóvil.
Tal y como ha explicado la consejera, este proyecto permitirá desplegar una de las primeras redes 5G SA (Stand Alone) en España de forma productiva y no como piloto, permitiendo comunicaciones de alta capacidad, fiabilidad y baja latencia.



