Al reanudar la especial después del refueling, los tres tripulantes del KH-7 Epsilon Team han entrado en pánico al ver que el camión no arrancaba por un fallo sin motivo aparente.
Tras cuatro minutos interminables, el error que marcaba el camión ha desaparecido y han podido continuar el recorrido.
“Ha sido la etapa más asequible de las tres que hemos realizado en este Dakar. Había algunos pasos de dunas complicados, pero al estar la arena dura por las lluvias, hemos podido pasarlas bien”.
“Nos ha entrado el canguelo”. Con estas palabras resumía Jordi Juvanteny el sentir de los tres tripulantes del KH-7 Epsilon Team, tras llevarse un susto tremendo en el refueling de la tercera etapa del Dakar, en el bucle Al Qaisumah-Al Qaisumah de este martes. El motivo: un fallo sin motivo aparente que ha impedido que el camión se pusiera en marcha cuando debía hacerlo para reanudar la carrera.
“Al quererlo arrancar nos marcaba un error y no había manera de ponerlo en marcha. Hemos entrado en pánico, hemos empezado a tocarlo todo y al parecer, de tanto bombardeo, se ha borrado el fallo y la llave ha vuelto a funcionar”, explicaba el piloto Jordi Juvanteny, algo más calmado, de regreso al campamento. “Han sido momentos delicados, en los que llegas a pensar de todo… incluso si se había acabado el Dakar ahí para nosotros”, añadía la copiloto Fina Román.
Por suerte todo ha quedado en una anécdota y, tras cuatro minutos interminables, han podido continuar. La etapa, recortada a causa de las fuertes lluvias de los últimos días, no planteaba mayores dificultades; a ojos de Juvanteny ha sido una etapa asequible: “Ha sido la más fácil de las tres que hemos realizado en este Dakar. Había algunos pasos de dunas complicados, pero al estar la arena dura, hemos podido pasarlas bien”.
Hoy, por primera vez, han podido partir de una posición algo más adelantada en el orden de salida, gracias a su buen hacer el día anterior. Sin embargo, ello no ha evitado que se encontraran de nuevo las pistas muy castigadas: “Prácticamente todo ha sido arena, ‘plateaus’ rápidos y arenosos, cañones y pistas que imaginamos que están ahí pero que nosotros no hemos logrado ver, porque ya está todo batido cuando pasamos nosotros”, comenta Fina Román.
El MAN 6×6 ha completado el recorrido sin más contratiempos, en 37ª posición, después de 4 horas, 26 minutos y 23 segundos de conducción y navegación. “Ha sido una etapa relativamente corta y hemos logrado llegar pronto, de modo que podremos repasar el camión un poco más antes de continuar mañana en la cuarta etapa, que se prevé larga”, ha agregado el navegante Jordi Ballbé. Tras esta tercera etapa, el KH-7 Epsilon Team figura en 32ª posición de la general, a las puertas del top 30.
Mañana, el Dakar 2022 continua hasta Riad con la especial cronometrada más larga de la presente edición, 465 kilómetros de pistas rápidas, dunas y un final de etapa pedregoso que supondrá una importante prueba de fuego para medir la resistencia física de los participantes y mecánica de las monturas.

