El equipo ha vuelto a hacer honor a su sobrenombre de “Ángeles de la Guarda”, ayudando a lo largo de la cuarta etapa a varios pilotos que se encontraban en apuros.
A pesar de las múltiples paradas realizadas, han logrado acabar en 32ª posición y ya se encuentran en el top 30 de camiones.
“La etapa ha sido larga pero no excesivamente complicada. Fina lo ha hecho francamente bien en la navegación, en ningún momento hemos estado fuera de la trazada”, asegura Jordi Juvanteny.
El KH-7 Epsilon Team ha vuelto a hacer gala de ese espíritu del Dakar que tanto le caracteriza y que le he llevado a ganarse sobrenombres como “los Ángeles de la Guarda del Dakar” o “el San Bernardo del desierto”. Hasta tres equipos han podido hoy continuar en la etapa gracias al carácter solidario de los tres tripulantes del camión naranja, que no han dudado en detenerse y ofrecerles su ayuda.
La especial cronometrada de este miércoles, la más larga de este Dakar con 465 kilómetros, presentaba un perfil variado, con un inicio de carrera repleto de zonas rápidas, una parte intermedia de dunas y un final con piedras y barro. Jordi Juvanteny, Fina Román y Jordi Ballbé no han tenido demasiados problemas para completarla, tras 7 horas, 53 minutos y 15 segundos de conducción y navegación, en 32ª posición.
“Ha sido una etapa larga pero no excesivamente complicada. La navegación presentaba algunas dificultades, pero Fina lo ha hecho francamente bien, en ningún momento hemos estado fuera de la trazada excepto en un punto que quizás nos hemos desviado 500 metros porque no encontrábamos un way point”, explica el experimentado piloto Jordi Juvanteny, que corre su 30º Dakar.
Los problemas, ajenos en este caso, se los han encontrado a partir de la zona de dunas, donde un camión se había quedado empanzado y lo han ayudado a salir. Pero la parte que más estragos ha causado ha sido la final. “Ya nos habían avisado que habría agua y barro. Cuando hemos llegado al río hemos visto que un coche estaba metido en un barrizal y no lograba salir. Lo hemos tenido que estirar por detrás, y aunque ha costado, finalmente lo hemos podido sacar”.
Y a falta 20 kilómetros de llegar a meta, de nuevo. En esta ocasión, se trataba del Side-by-Side de Annett Fischer, que se encontraba averiado en la pista: “Nos han enseñado la eslinga y como faltaba tan poco, las hemos enganchado. La mala suerte es que, 5 kilómetros más adelante, se ha roto la eslinga, el vehículo se ha quedado empotrado contra unas piedras y a nosotros nos ha roto todos los pilotos de atrás, que ahora miraremos de arreglar, porque vamos sin luces traseras. Al querer volver a engancharla, ha llegado su camión de asistencia y se han encargado ellos a partir de ahí”.
Finalmente, el KH-7 Epsilon Team ha logrado alcanzar la meta y continuar hasta Riad, donde los próximos cuatros días estará ubicado el campamento. El equipo, a pesar de las varias paradas que ha realizado durante el día, continúa escalando posiciones en la clasificación general, en la que ya se encuentra en 29º lugar.
Mañana jueves Jordi Juvanteny, Fina Román y Jordi Ballbé disputarán la quinta etapa del Dakar, la penúltima antes de la jornada de descanso, que contará con 346 kilómetros de especial y 214 de enlace.
La Villa de Santa Brígida volverá a acoger, por segundo año consecutivo, el 'shakedown' del…
Los organizadores y equipos participantes del Trofeo Costa Adeje Tenerife Sur han mantenido una primera…
El Campeonato de Canarias de Velocidad en Tierra (anteriormente slaloms) tiene su primera cita de…