Los competidores que se retiren de un rallye por problemas de seguridad con su unidad híbrida serán penalizados con sólo dos minutos por cada tramo no disputado si se reenganchan.
La penalización estándar por no afrontar un tramo es de 10 minutos, pero el Consejo Mundial del Motor de la FIA del pasado fin de semana modificó esa penalización para cualquier tripulación que se vea obligada a parar si el sistema de luces de seguridad de la unidad híbrida de un coche de Rally1 cambia de verde a rojo.
Una luz roja significa que un competidor debe retirarse inmediatamente del tramo, pero podrá volver a empezar al día siguiente si se instala una unidad híbrida de repuesto.
La decisión forma parte de la primera de una serie de propuestas basadas en las conclusiones y evaluaciones de las dos primeras pruebas de la era híbrida del Campeonato del Mundo de Rallyes de la FIA en Montecarlo y Suecia, según un comunicado de la FIA.
«La penalización por volver a arrancar después de un abandono como resultado de un problema de seguridad a la unidad híbrida del Rally1 que opera dentro de las tolerancias definidas permitidas se ha fijado en dos minutos por cada tramo perdido, en lugar de la penalización normal de 10 minutos», se lee en el comunicado.
La nueva norma entrará en vigor a partir de la próxima prueba en el Rallye de Croacia (21 – 24 de abril).
También se ha concedido un día extra de test tras la consulta entre la FIA y los fabricantes, basada en los ciclos de desarrollo iniciales del coche de Rally1.

