La celebración del pasado Rally Sierra Morena, cita del SuperCampeonato de España de Rallys, ha dejado muchas imágenes que llaman poderosamente la atención y a la reflexión.
Si meses atrás la Real Federación Española de Automovilismo decidió quitar al Rally Islas Canarias del SCER por entender que existían graves problemas de seguridad al producirse un accidente donde un aficionado mal colocado ocasionó que se cayera por un barranco, teniendo que ser rescatado por un helicóptero, cuando ni siquiera el coche que tocaba la valla le hiciera nada y cayera más por miedo que por un impacto, ocasionara que para la edición 2022 la cita canaria tenga unas medidas extremas de seguridad al ser advertido con una tarjeta amarilla por parte de la Federación Internacional de Automovilismo, no roja como la RFEA.
Los organizadores de la cita del Campeonato de Europa, Canarias y Las Palmas de Rallys han advertido que para no ser sancionados con roja por parte de la FIA y para tener opciones de regresar al SCER habrá que estar muy alejados del asfalto de los tramos, entre seis y siete metros como mínimo.
La pregunta para los ‘responsables’ de la RFEA es: viendo a tantos aficionados en el borde de la carretera en la prueba celebrada en Córdoba, ¿por qué sancionaron al Islas Canarias, si la mayoría estaba retirada de la carretera y sólo uno fue el que no cumplió, cuando en Córdoba ha sido al contrario, donde la mayoría ha estado al borde de la carretera y donde la diferencia es que, por suerte para todos, no ha existido accidente alguno y en Canarias si?
Si Aviñó y sus más estrechos colaboradores lapidaron el rally grancanario por un supuesto problema de seguridad, que el tiempo ha demostrado que no es así y sí más de rencillas personales, lo visto en la segunda cita del SuperCampeonato es para que más de uno dimita, se marchen para su casa y no nos tomen más el pelo.
Gente tirada en el suelo en una curva peligrosa; gente detrás de las vallas, gente en la calzada justo en zonas donde los coches se pueden salir, gente muy mal colocada en muchas curvas, algo que no vimos en el Islas Canarias 2021. Si lo visto en el Sierra Morena se viera en el Islas Canarias seguro que levantarían la voz y nos acribillarían, pero se ve que como son ellos los que mandan y hacen lo que les de la gana, lo de Córdoba no es nada y lo de Gran Canaria un drama.
Y nada tenemos en contra del Sierra Morena, que es un pedazo de rally, sino contra los que mal dirigen este certamen donde se demuestra que castigan a unos sin motivos y a otros, con muchas carencias, premian o simplemente se hacen los locos.
Y si las palabras no les convencen, aquí están las imágenes para sacarles de dudas…

