Maravillados, así se quedó la afición presente en la Subida de Arucas con los coches 00 y 0, que en esta ocasión estuvieron en manos de Yeray López, su propietario, acompañado del también piloto Sebastián Gil, con un Audi Sport Quattro de calle, pero con presencia de poder competir en cualquier rally, y el Ford Escort Cosworth que fuera de Goyo Picar y que pilotó Rubén Guerrero, junto a Esther Hernández, como coche 0 en la rampa del norte de Gran Canaria. Una gran iniciativa que encantó a todos.