Jonathan Nuez y Daniel Quintana superan un leve golpe y una botella de agua para brillar en el Teror
El equipo grancanario Jonathan Nuez y Daniel Quintana (Peugeot 208 Rally4) logró un gran cuarto puesto el Rally Villa de Teror, no sin sufrimiento.
Jonathan Nuez Cabrera
Más felices que unas perdices!
P4 General
P1 Rally 4
P1 Escudería Aterura
¡No podíamos pedir más!
Si hay algo que resume para mí el pasado Rally Villa de Teror, es la palabra: EQUIPO. Y es que aunque se suela ver desde fuera como un deporte individual, así me lo han dicho en numerosas ocasiones, tener un buen equipo lo es todo.
Cada pieza es importante en todo el engranaje y el piloto y copiloto no son lo importante, sino una pieza más. Dentro del equipo incluyo a la familia, que también ayuda a que estés tranquilo y centrado en lo que tienes que hacer. Y, por supuesto, dentro de ese equipo están los patrocinadores, parte fundamental, ya que sin ellos no podríamos llevar a cabo ningún proyecto adelante.Dicho esto y gracias a eso, pudimos conseguir el gran resultado del fin de semana y todos y cada uno de ellos tienen que sentirse parte importantísima e imprescindible de que ese resultado se consiguiera.
En lo que a la carrera en si se refiere, lo cierto es que estaba mentalizado a salir de entrada a dar lo mejor de mí y fue en el segundo tramo donde entré algo cerrado en el cruce al acelerar y coger el escalón interior, me quedé sin dirección y me apoyé en el muro… No era lo planeado, pero aún así no perdimos mucho tiempo. Equipo es que tu copiloto te diga «resetea, no ha pasado nada» y en el siguiente tirarnos por San Isidro, tramo que no puede faltar en un Teror.
Ahí se activó también el equipo de asistencia y cuando llegué pude ver la sincronización, profesionalidad, perfección y rapidez con la que dejaron de nuevo el vehículo todos los chicos de Sports & you Canarias como si nada hubiera pasado! Además de que hice a uno de los miembros darse un «paseo» hasta la cumbre a buscar las piezas…
Equipo es llegar, pedir disculpas por lo ocurrido y que todos te den una palmada en la espalda y te digan que no ha pasado nada, que ya está como nuevo y a full de nuevo!. Así salimos al segundo bucle y el coche estaba perfecto, pero el morro no entraba por donde yo quería y ahí se activó de nuevo Aitor Cambeiro Perez a buscar la solución. Para el tercer bucle el coche iba de escándalo, por donde quería y a un ritmo muy alto. Ahí vino la anécdota de la botella de agua que saltó de la maleta del copi y cayó en mis pies, haciéndonos perder unos valiosos segundos…A esa si la echamos del equipo…
. A partir de ahora contratamos a un camelbak.
Quedó en una anécdota, pero pudo ser peor, pero una vez más equipo es reponerse y seguir adelante. Eso sí, después lo ocurrido no he subido nunca y no se si volveré a subir el Zumacal a ese ritmo…
. Sin más, mi más sincero agradecimiento a todo el equipo y repito, cuando digo a todo incluyo a todos los que puse al inicio y además añado a la afición, que con sus ánimos son parte también del equipo, haciendo con sus ánimos que demos todo lo mejor y más en cada curva. Hasta la próxima, que no sabremos cuándo será, pero como dice aquel «pal’cuerpo queda!».



