Publicamos el escrito donde se demuestra, no sólo la nula predisposición de los nuevos responsables del Cabildo de Fuerteventura, sino las zancadillas y piedras que ponen en el camino a los organizadores para que no sólo se suspendiera el Rally de La Oliva, sino para que otras pruebas que se disputen en la isla corran el mismo resultado y se terminen aplazándose o suspendiéndose.



