El veterano piloto tinerfeño Nicolás Mesa, alejado de la competición activa para centrarse y apoyar la emergente carrera deportiva su hijo Abel, regresará a la competición en la Subida al Boquerón.
Y lo hará después de más de 10 años de su última carrera como piloto con un Ford Focus cedido para la ocasión para que Nicolás vuelva a demostrar esas buenas manos que siempre tuvo y que su hijo Abel ha heredado.
Esperemos que sea un feliz regreso y toda la familia Mesa quede satisfecha de las evoluciones del patriarca.

