Al igual que la primera cita del año, el trío de favoritos en este Rali do Cocido estaba formado por Jacobo Segade, Fran Pazos y Álvaro Pérez. Y al igual que en A Coruña, el primer bucle ya dejaba bajas, en este caso la de Pazos, que se salía en la primera especial tras bloquear en una frenada y debía abandonar.
En cabeza, Jacobo Segade parecía tomarle el pulso a Álvaro Pérez, ostentando una ventaja de más de medio minuto llegados al ecuador de la prueba. Aunque el piloto de Noia manifestaba querer atacar para presionar a su rival durante la tarde, Segade contraatacaba en Rodeiro para enjuagar los casi 7 segundos que le había endosado Pérez en Mouroces.

El último bucle parecía un trámite para el líder, y aunque Pérez le recortaba 10 segundos en la penúltima especial, aún tenía medio minuto de renta. Pero un complicadísimo Saborida no perdonó el más mínimo error y Segade se salía a la cuneta al poco de comenzar el tramo, cediendo 53 segundos con el noiés y regalándole en bandeja de plata el triunfo.
La tercera plaza fue propiedad de Carlos Conde, que ya desde la segunda especial se establecía en ella y se quedaba en tierra de nadie, imprimiendo un buen ritmo para distanciar a los Suzuki Swift de Óscar Gallego y Omar López. Gallego lograba incrementar su renta en la cuarta plaza durante la tarde sobre un López que llegaba a esta prueba con una lesión en el pie tras un percance reglando su vehículo días antes. Y, por si fuera poco, su esfuerzo no se vio recompensado con el parque cerrado final, ya que rompía el motor a sólo 4 kilómetros de meta. Así, Diego Pérez heredaba su posición para meterse en el top 5 final, exprimiendo la mecánica de su Citroën Saxo.

