El grancanario Miguel Falcón vivió la parte que a nadie le gusta vivir en la competición, la de salirse de la carretera y tener un toque en la Subida de Arucas.
Este fin de semana nos tocó la cara amarga de este deporte, ya que sufrimos una salida de carretera en la manga de entrenamiento y sin consecuencias personales.
Ya con las pilas puestas para estar lo más pronto posible dando guerra.
Agradecer a todas las personas que han ayudado y se han preocupado por nosotros desde el primer momento; muchas gracias a todos.