El grancanario Miguel Quintino salía de la Subida a Barlovento tras el accidente que le dejó fuera de competición, no dudando un sólo instante en pararse y ayudar al piloto Miguel Zebenzui Herrera, cuyo BMW E36 no lograba arrancar.
Se tiró al suelo para aportar su experiencia mecánica a pesar del mal momento que había pasado un rato antes. Está claro que cuando se es buenas persona se es siempre, a pesar del mal rato anterior en la rampa palmera, esa que no le quitó las ganas de ayudar, cuando lo más fácil era pasar de largo y seguir pensando en tus cosas. ¡Un grande!
Desde el equipo MV Motor Sports queremos agradecer su ayuda a Miguel Quintino Motor Sportpor echar a caminar nuestro coche para llegar a casa; son actos que no se pagan ni con todo el dinero del mundo: ¡Muchísimas gracias!
Nos veremos pronto en las próximas pruebas; gracias, gracias y gracias Miguel Ángel Quintino Suárez, un titán que después de su pequeño percance hizo algo que no mucha gente hace por otro compañero de carreteras. ¡Muchas gracias señor!