El piloto de herencia kurda, tras haber transcurrido un año desde su última participación en una carrera, fue el más veloz de la tripleta conformada junto a Mateo Llarena y Loris Cabirou al volante del Lamborghini Huracán GT3 Evo 2 de GRT Grasser Racing Team. Pese a que el coche que lucía los colores de Kurdistan Racing Team no pudo alcanzar la meta por una incidencia mecánica, Tutumlu demostró estar en plena forma en el Jeddah Corniche Circuit.
Isaac Tutumlu efectuó este fin de semana su regreso al GT World Challenge Europe Endurance Cup, el mejor certamen internacional de vehículos en especificaciones GT3, que echaba el telón a su temporada en el Jeddah Corniche Circuit de Arabia Saudí. Pese a que había transcurrido un año desde la última carrera de Tutumlu, el piloto español de raíces kurdas evidenció estar a su mejor nivel de pilotaje por cuanto se reveló como el más rápido de la terna conformada junto a Mateo Llarena y Loris Cabirou, responsables de pilotar en Jeda el Lamborghini Huracán GT3 Evo 2 de GRT Grasser Racing Team con los colores de Kurdistan Racing Team.

Tutumlu tuvo la primera toma de contacto con el circuito árabe el jueves durante los test organizados por el campeonato. El trabajo previo realizado en el simulador dio sus frutos y enseguida se situó en tiempos competitivos en la categoría Silver Cup en la que estaba encuadrado el Lamborghini Huracán GT3 Evo 2. Tras los entrenamientos libres del viernes, el sábado por la mañana llegaba la sesión de clasificación en la que el piloto residente en Dubái iba a sorprender a propios y extraños al convertirse en el más rápido de su equipo en la sesión de clasificación.
Tutumlu detuvo el cronómetro en un tiempo de 2m.00.212s en la Q3, que rebajaba en una décima el tiempo de su compañero Cabirou en la Q2. A la postre, el tiempo medio de los tres pilotos era un registro de 2m00.574s que les valía la tercera plaza en la Silver Cup. Ya con el atardecer cayendo sobre Yeda, Llarena tomó la salida y se mantuvo en el top-3 durante ese relevo inicial presionando, incluso, al segundo clasificado en la categoría.

Tras tener que adelantar su primera parada por un pinchazo, instantes después de reincorporarse a pista veía como el Lamborghini Huracán GT3 Evo 2 se detenía debido a un problema con el sensor del cigüeñal, que puso el punto y final anticipado a su carrera.
“Estoy muy contento por mi actuación y trabajo en Jeda porque ha quedado patente que no he perdido un ápice de mi velocidad, pese a estar un año alejado de las carreras”, explicaba Tutumlu reseñando que “fue increíble poder batir en la sesión de clasificación a pilotos de fábrica como Andrea Bertolini, Patrick Kujala, Charles Weerts o Dennis Lind. Fue una lástima nuestro abandono prematuro por el sensor del cigüeñal. Ojalá este fin de semana nos permita hacer otra carrera en Dubái o Abu Dabi en las próximas semanas y volver al candelero para poder concretar un programa en el GT World Challenge Endurance Cup en 2025 como un piloto interesante para cualquier equipo.”

