-Complicada jornada para el piloto de BBR Motorsport, en la que ha roto el diferencial delantero, se ha quedado sin luces de noche y sin ruedas de recambio.
-Ha alcanzado el vivac de Al-Ula a las 21:45 hora local, con casi cuatro horas de retraso respecto al primer clasificado de la categoría Challenger.
-“Sergi ha tenido que ingeniárselas, ha conseguido hacer un puente de los suyos y hemos podido continuar con luz, aunque tan solo con tracción trasera. Hemos llegado como hemos podido”.
Tras un inicio de Dakar prácticamente impecable, Joan Font y Sergi Brugué han vivido su jornada más difícil en la cuarta etapa del rally, entre Al Henakiyah y Al-Ula. Por una cuestión de simple estadística, tenía que llegar el día en el que las cosas se torcieran, y este ha llegado en el momento menos indicado, en el transcurso de la etapa maratón. La especial, de 415 kilómetros cronometrados, ha puesto a prueba la resistencia y también la imaginación de la dupla de BBR Motorsport, que se las ha visto y deseado para alcanzar la meta, con cerca de 4 horas de retraso.
La hora de comienzo de la especial, pasado el mediodía y la previsible dureza de la etapa, hacían presagiar que iba a ser un día largo y complicado, puesto que en Arabia Saudí, en estas fechas, el sol se pone alrededor de las 17:45 hora local. Todos aquellos que a esta hora no han llegado el vivac, deben afrontar el resto del recorrido en medio de la oscuridad de la noche. Joan Font se ha quedado sin luz natural a 135 kilómetros del final de la etapa. A partir de ahí, todo han sido penurias.
“Ha sido una etapa muy larga para nosotros, cerca de 12 horas entre enlace y especial. Se nos ha hecho de noche, hemos roto el diferencial delantero y, un poco más adelante, nos hemos quedado sin luces. Sergi ha tenido que ingeniárselas, ha conseguido hacer un puente de los suyos y hemos podido continuar con luz, aunque tan solo con tracción trasera. Hemos llegado como hemos podido”, ha relatado el piloto catalán a su llegada al vivac de Al-Ula, no sin antes agradecer el trabajo de su copiloto y compañero en esta aventura dakariana: “Es un máquina”, ha concluido.
Aquí no se han quedado los contratiempos para la dupla catalana, ya que a lo largo de la jornada también han roto una barra trasera y se han quedado sin neumáticos de recambio debido a los pinchazos: “Ha sido una auténtica odisea, pero estamos aquí”, ha reconocido un Sergi Brugué, a quien se la acumula el trabajo esta noche para lograr dejar en las mejores condiciones posibles el Can-Am Maverick X3 y poder tomar la salida mañana. Cabe recordar que en la etapa maratón no está permitida la asistencia mecánica y tienen que ser los propios participantes quienes realicen las reparaciones necesarias en sus vehículos.
Joan Font ha llegado al vivac pasadas las 21:45 hora local, a 3 horas y 45 minutos del primer clasificado de Challenger. En la clasificación general, sin embargo, no ha perdido posiciones y continúa cerrando el top 25 de la categoría reservada para prototipos ligeros 3.1.
Esta ha sido la penúltima etapa antes de la jornada de descanso. Mañana, la segunda parte de la maratón constará de 428 kilómetros cronometrados, que discurrirán por toda clase de terrenos: pistas rápidas, zonas arenosas y otras repletas de piedra. Joan Font y Sergi Brugué deberán tener suma precaución para no comprometer su continuidad en la carrera a la par que deberán estar atentos a cualquier contratiempo que sufran alguno de los pilotos a quienes socorren como coche de asistencia rápida, en especial a los dos del Red Bull Off-Road Junior Team.

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