El piloto tinerfeño Achamán Lorenzo se despidió de su Citroën ZX, que se lo vendió su paisano Cristo León, que, a su vez, le vendió su Citroën X.
Achaman Lorenzo Gonzalez
Hoy a sido un día de emociones fuertes: después de mucho tiempo nos despedimos de nuestro ZX y le damos la bienvenida a este Citroën AX que un tiempo pasado fue nuestro y con mucha pena se fue de casa. Pero hoy volvió, súper renovado y súper guapo.
Quiero agradecer enormemente al amigo Cristo Leon, que la verdad es una gran persona y un gran amigo. Él cumple su sueño de tener un ZX y yo cumplo mi sueño de que nuestro AX vuelva a casa.
Te deseo todo lo mejor amigo y sabes que aquí me tienes para lo que sea





RuBia González




