Explicamos todos los beneficios que nos pueden llegar a ofrecer con esta fórmula, que tiene una acogida creciente entre conductores de todos los perfiles.
Cada vez convence más una solución que permite obtener un coche propio sin necesidad de endeudarse, y además evita comprar un vehículo para que se deprecie cuando se puede ir cambiando de modelo, y acceder, pongamos por caso, a través de un renting Kia a automóviles de gama superior del fabricante, e incluso de tipo eléctrico o híbrido más eficientes, con todo lo que eso supone también para el bolsillo.
De ahí, que el renting goce de una aceptación creciente entre todo tipo de conductores, sin que la edad ni el poder adquisitivo sean ya un factor diferencial a la hora de decantarse por esta opción. Si bien, como es sabido, las ventajas económicas de esta alternativa suponen siempre un elemento muy atractivo.
Pero, no todos los servicios de renting son iguales, por los que hay que elegir aquellos que ofrezcan más ventajas en cuestiones sustanciales, ya que así es como verdaderamente se pueden disfrutar al máximo de los beneficios de esta fórmula.
En las siguientes líneas exponemos todo lo que hay buscar en un servicio de renting:
1-Cuota fija sin sorpresas
Como consumidores estamos un poco escaldados de suscripciones y contrataciones de servicios que prometen una tarifa fija, y luego vienen con subidas inesperadas por la letra pequeña, o al poco tiempo se aplica una cantidad mayor una vez acabado el presunto periodo de oferta.
Sin embargo, los mejores servicios de renting incluyen una única cuota mensual con todos los gastos incluidos. Algo clave a la hora de contratar, ya que permite calibrar bien hasta qué punto compensa financieramente, y el peso que tendrá en el presupuesto personal o familiar mes a mes.
2-Impuestos incluidos
Asimismo, los buenos servicios de renting se hacen cargo de todo lo relativo a los impuestos y tasas del vehículo, incluyendo matriculación, circulación e ITV. Un aspecto clave por obvios motivos económicos, pero también para despreocuparse de unos trámites y gestiones que consumen tiempo y energía.
3-Mantenimiento incluido con asistencia en red de concesionarios
El mantenimiento es una de las principales diferencias del renting con respecto al leasing, y desde luego la propia compra. Así, los gastos inherentes a revisiones y puestas a punto quedan totalmente cubiertos, lo que supone también un ahorro apreciable. Aquí el valor añadido de las mejores opciones de renting vendría de la mano de una asistencia proporcionada en una red de concesionaros, al hacerlo todo mucho más cómodo, rápido y eficiente.
4-Adaptabilidad a las necesidades específicas de particulares y empresas
Empresas, autónomos y particulares tienen unas necesidades muy distintas de movilidad, y por tanto de disponibilidad de vehículos. En este sentido, destacan los servicios de renting que son capaces de aportar soluciones a medida por las características de su flota, preparada para cubrir toda la variedad de usos personales y profesionales.
5-Asesoramiento especializado
Otro rasgo distintivo de los mejores servicios de renting es el acompañamiento al cliente en cada fase del proceso. Primeramente, al informar sobre las opciones en vehículos que mejor se pueden adaptar a sus necesidades y preferencias, así como a su disponibilidad presupuestaria. Y después, sobre los distintos pasos a dar para formalizar la operación.
Además debe proporcionarse un asesoramiento a medida tanto para particulares como para autónomos y empresarios. En este último caso, incluyendo también todo lo relativo a deducciones fiscales, dado que recordemos que las cuotas de renting son deducibles en el Impuesto de Sociedades. Mientras que la de IVA es deducible en un 50% en turismos y un 100% en vehículos industriales, siempre que su uso obedezca a la actividad empresarial. De hecho, estas ventajas impositivas son las que explican que el renting sea ahora mismo la fórmula preferida para dar de alta los camiones y coches de empresa.
Si bien los porcentajes de elección por particulares tampoco se quedan atrás, tal y como reflejan estudios recientes que recogen que 1 de cada 4 coches que se matriculan en España son de renting.
Así, vemos que es una opción que gana adeptos entre conductores de múltiples perfiles, movidos por las cuotas más baratas con respecto a las que supone la compra, la exención de pagar una entrada, la inclusión de gastos de seguro y mantenimiento que se llevan un pico y el no atarse a un vehículo en propiedad, que acarrea una inversión costosa que pierde valor desde el mismo momento que sale del concesionario.
Pero pese a lo atractiva que sea la fórmula, conviene elegir un servicio que permita beneficiarse de las máximas ventajas, desde por las propuestas existentes en su flota hasta por la calidad de su asesoramiento. Y que también dé lo que prometa, sin letra pequeña que empeore las condiciones ni cobros ocultos que hagan subir la cuota.
