El piloto grancanario Miguel Quintino estuvo compitiendo en el pasado Rally Isla de Lanzarote con su buen amigo Carlos García y su BMW M3, La mecánica no les acompañó y se tuvieron que retirar de la primera cita del Campeonato de Canarias y Las Palmas de Rallys de Asfalto.
Una semana después se celebraba la Subida de Juncalillo, donde no estaba inscrito, pero el piloto de Teror no dudó en ayudar a la organización de la Escudería Drago como comisario de ruta.
Trabajo tuvo, y mucho, desde advertir a los pilotos, ayudarles a incorporarse a la calzada como poner cemento tras la caída de algún líquido de un coche participante.
Quintino es un crack como deportista, pero mucho más como persona. ¡Grande Quintino!



