El piloto lanzaorteño David Pérez (Peugeot 208 Rally4) tuvo en el Rally Norte de Tenerife el enorme privilegio de tener a su derecha al experimentado copiloto tinerfeño Nazer Ghuneim, todo un referente en Canarias.
Otra vez a las “andadas”
Casi casi cogido al lazo he vuelto a sentarme en el lado derecho, y es que a poco días de la arranque del Rallye Norte 2025 recibía la llamada para afrontar un reto (uno más) de instruir, formar y llevar a un nobel piloto lanzaroteño (David Pérez) en la competida Copa Peugeot Rally 4.
Sí, competida, son valientes estos chicos y, desde luego, les hace falta copilotos experimentados para los ritmos que quieren llevar.
Y, por supuesto, me embarqué con prisas y resolviendo pequeños contratiempos que iban surgiendo. Nos plantamos en la salida en una de las ediciones más complicadas de este rally y que, sin duda, fue una oportunidad única para experimentar y gestionar situaciones adversas (lluvia, barro, compenetración piloto-copiloto, elaboración de un sistema de notas, elección de ruedas…).

La prioridad era llegar a meta y ser capaz de tener ritmo bajo la lluvia, donde lo que primaba era sobrevivir, pero sin entrar en pánico. Al final lo logramos, con buenas expectativas de cara a las siguientes pruebas.
Dicen por ahí que cuántas carreras llevo, y ni lo sé, pero algunas. Me dicen que qué hago aún en estos fregados y yo les digo que mientras tenga espíritu joven, ahí me aguantarán y que me subo en cada coche y en cada prueba con la ilusión del primer día. Y, sobre todo, que me quiten lo “bailao”. En fin, que hay que vivirlo.
Este rally no fue fácil, y es de bien nacido ser bien agradecido: gracias a Don Félix Brito, que nos brindó sus instalaciones y lo que hiciera falta; gracias a Enma Falcón por su paciencia y sus gestiones para poder circular; gracias a mi hijo Jair, que realizó una magnífica labor en asistencias y supo tomar decisiones acertadas para garantizar la seguridad de dos coches y, por supuesto, a los patrocinadores y a todos los que nos alentaban en la carretera bajo la lluvia, que tuvieron un comportamiento ejemplar.
Gracias a los medios de comunicación que se volcaron en mantenernos al día; gracias a la organización por su atrevimiento de plantear algo diferente con sus más y menos, pero seguro habrán tomado buena nota para mejorar.
En definitiva, que sigo vivo deportivamente y que nos vemos en la siguiente.

