Pero no todo es felicidad. Nos falta «el presi», nuestro amigo
Mario Vega. El mayor fan del automovilismo que he conocido nunca y al que la vida le negó muchas cosas. Fue quien tanto nos contó sobre automovilismo. Al que se le iluminaban los ojos cuando hablaba de carreras y gestas deportivas sobre ruedas. El que me enseñó por primera vez las entrañas de este deporte.
Soñó miles de veces con este momento. Imaginó en su cabeza lo que estamos sintiendo. Visualizó hipotéticos recorridos de la prueba mundialista… Pero hoy no está para vivirlo en su propia piel.
Hace justo un mes deberíamos haber celebrado su cumple. Y haberlo cerrado «a lo gitano» este fin de semana. Pero la vida, esa que «te quita y te da», se empeñó con él. Días de sentimientos encontrados: risas y emoción contra pena y lágrimas.
Nos hemos acordado mucho últimamente de ti, Mario, e intentaremos disfrutar como lo habrías hecho. Nos volveremos a reunir en tu honor para contar «falsas verdades» y volveremos a ver tus vídeos y leer tus crónicas periodísticas para comentarlas en «petit comité».
Este fin de será tuyo para siempre, aunque no estés. Tus sueños se hicieron realidad y nosotros lo recordaremos.
Te echamos mucho de menos, amigo.