Llegó el día, otro 23 de mayo: hoy hace exactamente 3 años desde que la espalda sentía que se me partida y haciendo lo que más me gusta, en un rally. Montar y salir del coche ya era algo imposible.
Ese rally lo abandonamos y nos fuimos directos al hospital, que este caso tocaba carrera en León y allí nos atendieron como pudieron. Hasta allí ya solo pude entrar de una manera: cogido por ambos lados de mis dos ángeles. Laura y llari, ya que yo no podía ni caminar.
Cuando acabo esa odisea llegaba la peor, llegar a mí provincia, pedir una resonancia y ver el resultado que es cuando escuchas las palabras que a alguien como yo no le gusta escuchar: TIENES QUE DEJARLO TODO Y PARAR, TIENEN QUE OPERARTE