Pablo Suárez: «Los fallos más dolorosos no suelen venir de cosas complejas, sino de eso que dabas por seguro»
Publicamos una nueva entrega del blog del piloto grancanario Pablo Suárez, donde habla del pinchazo que sufrió en el Rally Princesa de Asturias con un Dacia Sandero.
Hijo de señora me salva el rally
Hablando de pinchazos… se me vino otro a la cabeza uno de esos que aún me escuece por lo tonto que fue.
Estábamos corriendo el Rally Princesa de Asturias con el Dacia Sandero. Había un tramo que era la joya del rally, la subida del Angliru, famosa por la Vuelta Ciclista a España, una carretera que se te cae la baba… Subiendo el puerto todo iba bien. Pero tras la bajada, noté que la trasera derecha había dicho basta. Pinchazo. Paramos en un cruce amplio, donde había algo de público, y nos ponemos manos a la obra para cambiar la rueda. Y ahí empieza la película. Saco la herramienta, y… la llave no entra ¿Pero qué…?
La llave que teníamos era de 17mm y la tuerca de rueda… de 19mm. No había forma humana de aflojar la rueda. Pregunté entre los aficionados… pero nadie tenía una llave de 19 ¿Y por qué teníamos una 17? Pues porque justo para esa carrera, el equipo había montado una “evolución”, pasando de tornillos de rueda a espárragos y tuercas, como los coches de carreras…
¿Qué faltó? adaptar la herramienta que llevábamos a dicha evolución Y yo, por no revisarlo antes, caí como pardillo. Total, no me quedó otra que acabar el tramo con la rueda pinchada. Una odisea.
Al pasar la meta, me paro al lado de una casa y veo que hay una señora asomada a la ventana.
—¿Señora, tiene herramientas en casa? — Pues… mi hijo sí, lo que está duchándose, cuando acabe le digo que baje. Así que nos tocó esperar a que el buen hombre saliera de la ducha como si no tuviéramos el tiempo contado.
Nos pasamos un buen rato parando coches, pidiendo una llave de 19 pero ninguno de los que venía había montado la evolución, todos seguían con la de 17. Al rato, se abre la puerta y aparece un señor armario de casi dos metros. Tío grande no, lo siguiente. De esos que no sabes si va a darte una llave o a aflojar la rueda con los dientes. Nos saca una llave en cruz de ruedas que parecía sacada de un taller de camiones. Yo nunca había visto una herramienta tan grande. Eso si, tenía el vaso de 19.
Pero claro, era tan grande que al girarla, tropezaba con el suelo en cada cuarto de vuelta. Así que tuve que hacer el cambio de rueda dando pequeños toques, moviendo la llave en tramos cortos hasta que aflojara. Consigo aflojar todas, ponemos la rueda nueva, y mismo proceso a la inversa…
Al final conseguimos seguir, aunque con una penalización que a dia de hoy pica. Así que nunca des nada por hecho. Y mucho menos en un rally. Revisa tu herramienta, haz una checklist, comprueba hasta lo más básico. Porque los fallos más dolorosos no suelen venir de cosas complejas, sino de eso que dabas por seguro. De lo que nunca ha fallado, de lo que crees que está controlado. Y justo por eso, se te olvida revisarlas. Porque si te falta lo más tonto en el peor momento… no hay público, ni ropero asturiano, ni milagro que te salve.
¡Echa por lo negro!
